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Akamai comparte sus Tendencias de ciberseguridad para 2023

 

El 2022 fue un año decisivo en las tendencias digitales, la ciberseguridad y las TI (Tecnologías de la Información) son temas que cada vez se abordan más en las empresas, y se han intensificado en los últimos años, a medida que el mundo comenzó a exigir mucho más a lo digital. Mirando el escenario actual, algunas tendencias, como la adopción de Zero Trust, el aumento del tráfico de red, la falta de profesionales de TI, la necesidad de controlar la latencia de redes, el uso de la banca digital, y algunos ataques específicos se destacarán en 2023.

Hugo Werner, vicepresidente regional de Akamai para LATAM
Hugo Werner, vicepresidente regional de Akamai para LATAM

“Como cualquier proyección a futuro, estas tendencias pueden ser volátiles. La proyección del mercado se basa en muchos puntos y todo puede cambiar, así como las amenazas, que son cíclicas y evolucionan en sofisticación. Lo importante es que las empresas tengan una guía de lo que probablemente se avecine.” señala Hugo Werner, vicepresidente regional de Akamai para LATAM.

Por ello, a continuación se presentan las principales tendencias del mercado de la ciberseguridad para el 2023. Con esto se podrá ayudar a las empresas a definir su estrategia de ciberseguridad, trabajando por etapas para implementarla.

Escasez de profesionales de TI

Muchas empresas están priorizando la tecnología e invirtiendo más en equipos internos de TI. En agosto de este año, Indeed, sitio web de empleo, publicó datos que indican que en México, las vacantes relacionadas con criptografía y finanzas, ciberseguridad y desarrollo de software fueron las más difíciles de cubrir al momento de encontrar al candidato ideal, y esto se debe en parte a la falta de profesionales calificados en el área.

Con los ciberdelincuentes haciendo un uso sofisticado de las herramientas digitales, las vulnerabilidades y el crecimiento del universo digital visto en 2022 demostraron que el mercado carece de profesionales en el área, especialmente en ciberseguridad. Adoptar diferentes estrategias para atender esta necesidad, tales como promover procesos internos de capacitación o alianzas para formar talento externo y soporte calificado para sus demandas más críticas son algunas soluciones que las empresas pueden implementar.

La adopción de Zero Trust

La adopción de la postura Zero Trust es una necesidad para el futuro de la ciberseguridad y las empresas buscan su implementación. El entorno digital se vuelve cada vez más complejo y diverso, lo cual trae consigo un mayor riesgo. Por tanto, es interesante cambiar la postura ante este entorno: se puede adoptar un comportamiento de desconfianza y mayor seguridad. Siempre es necesario comprobar, validar e incluso revalidar el punto de control para permanecer seguro. Implementar mecanismos de monitoreo y seguimiento constante con evaluación del comportamiento del usuario en base al historial es de suma importancia para que, ante cualquier movimiento inusual, esté alerta y revalide el perfil.

El aumento del tráfico de red

A medida que las empresas amplían su conectividad y se intensifica el comportamiento digital, los sistemas exigen respuestas cada vez más instantáneas y precisas, ya que el rendimiento dependerá de la capacidad de procesamiento de ciertas tecnologías para que todo suceda de la forma correcta. Debido al aumento del tráfico de red, la capacidad de absorción y desempeño en entornos con un alto volumen de datos serán puntos clave para que las organizaciones garanticen la máxima seguridad y estabilidad posible.

Según un estudio de la firma global de consultoría e investigación de telecomunicaciones TeleGeography, el ancho de banda global de Internet aumentó un 28% a lo largo de 2022. Con el número de accesos y el volumen de tráfico creciendo, una red con poca capacidad será un impedimento para el avance de las funciones digitales de la empresa. La cantidad de datos que transportará una red y la seguridad que debe tener es lo que se debe tomar en cuenta a medida que el negocio evoluciona digitalmente.

La necesidad de controlar la latencia

Con la notoriedad y adopción de Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés), el inicio de la integración 5G y la sofisticación en el uso de la Inteligencia Artificial, las posibilidades y entornos para ataques son muchos. Además, las nuevas generaciones de aplicaciones suelen ser muy sensibles a la latencia, y en este sentido es necesario contar con una infraestructura adecuada.

De acuerdo con un estudio sobre el rendimiento del comercio minorista en línea, solo un retraso de 100 milisegundos en el tiempo de carga perjudicó las tasas de conversión hasta en un 7 %, y un retraso de 2,7 segundos en el tiempo de carga generó una tasa de rebote de casi el 29 %. Un alto volumen de visitas o ciberataques puede afectar el rendimiento de las páginas. Cuando el consumidor tiene una mala experiencia, algunos clientes abandonan el sitio web y buscan otra marca, algunos nunca regresan a ese sitio que presentaba problemas, perdiendo al consumidor para siempre.

Otro buen ejemplo para entender el daño que puede causar la latencia es el área de la salud. Una cirugía realizada a distancia, en la cual el médico utilizara un robot como herramienta auxiliar, no puede tener latencia o errores de comunicación. La sensibilidad en estas posibilidades del futuro es muy importante y no puede fallar, cada segundo es importante. Por lo tanto, tratar y resolver los problemas de latencia será relevante para las empresas en 2023.

La banca digital seguirá ganando terreno entre los usuarios mexicanos

Una encuesta realizada por Akamai por primera vez en México, para conocer las tendencias de la banca digital, reveló datos importantes.

“Con la digitalización de este mercado, podemos observar que la adherencia a los bancos digitales se ha popularizado entre los usuarios. La encuesta reveló que el 50% de los encuestados tiene tanto un banco tradicional como una cuenta bancaria digital. Aun así, el 39% de los usuarios solo utilizan bancos tradicionales, y esta cifra es aún mayor para el grupo de personas mayores de 50 años, siendo del 56%.” señala Werner.

Por otro lado, de los usuarios que no tienen una cuenta digital, el 74% dijo estar dispuesto a abrir una cuenta en un banco digital, mientras que solo el 26% dijo no estar dispuesto a hacerlo. En este sentido, observamos el avance del uso de los bancos digitales en un futuro cercano. El consumidor mexicano busca principalmente el acceso al banco en cualquier momento (66%) y la facilidad de acceso (62%), lo que podría explicar la creciente demanda por el uso de bancos digitales durante los próximos años.

Las principales amenazas que irán en aumento en 2023

Ransomware: Es probable que los ataques de ransomware continúen aumentando en 2023, ya que brindan un retorno financiero significativo a los atacantes. El Informe global sobre amenazas de ransomware del primer trimestre de 2022 de Akamai reveló que el ransomware se ha vuelto omnipresente en los ataques de ciberseguridad a las organizaciones, lo que ha costado más de mil millones en daños a nivel mundial en 2021. En este tipo de ciberataques se utilizan técnicas para instalar malware dentro de los sistemas de una organización con el objetivo de comprometer, robar y encriptar archivos relevantes, bloqueando el acceso a los mismos. Para descifrar los datos y con la promesa de que no se divulgarán ni venderán, los delincuentes exigen un rescate, que es una gran cantidad de criptomonedas.

DDoS: Estos ataques también son una amenaza cibernética que probablemente aumentará el próximo año, especialmente dada la guerra entre Ucrania y Rusia. Este escenario de tensión geopolítica provoca un aumento de los ataques en Europa, ya que el convulso momento supone una brecha para los hackers empeñados en causar la mayor cantidad de problemas posible en varios países implicados en el conflicto. Al analizar datos del tercer trimestre de 2022, Akamai observó que la cantidad de ataques dirigidos a clientes europeos en Prolexic, la solución DDoS de la compañía, superó la cantidad de ataques en EE. UU. y la cantidad de ataques aumentó en un 1126 % en Europa occidental en comparación con el período previo a la guerra.

A través de estas tendencias, es posible observar que las empresas y los ecosistemas digitales evolucionan y es necesario contar con un socio de ciberseguridad que brinde las protecciones más adecuadas, analizando el entorno específico de cada cliente para atender efectivamente su demanda, protegiendo el sistema en su conjunto.

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