IQSEC advirtió que la identidad digital está adquiriendo un papel cada vez más estratégico dentro de la ciberseguridad empresarial, impulsada por el crecimiento de agentes de inteligencia artificial, aplicaciones automatizadas, cuentas de servicio y credenciales de máquina que hoy superan en una proporción de 80 a 1 a las identidades humanas dentro de las organizaciones.

La empresa señala que este cambio está modificando la forma en que las organizaciones deben proteger sus activos digitales, ya que los modelos tradicionales de autenticación resultan insuficientes frente a ecosistemas donde personas, aplicaciones y agentes de inteligencia artificial interactúan de forma permanente. A este escenario se suma el incremento de 160% en el robo de credenciales corporativas entre 2024 y 2025, una tendencia que consolida a la identidad como uno de los principales objetivos del cibercrimen.
Para Sergio Martínez, Director de Investigación y Desarrollo de IQSEC, el perímetro tradicional de seguridad dejó de estar definido por la red y ahora se concentra en la identidad, por lo que las organizaciones deben evaluar continuamente el contexto y el comportamiento de cada usuario o agente automatizado antes de autorizar cualquier acción dentro de sus sistemas.
De acuerdo con la compañía, el crecimiento de las identidades no humanas obliga a replantear los modelos de gobierno de identidad. Muchas de estas cuentas operan con privilegios elevados y participan en procesos críticos sin estar sujetas a los mismos controles que los usuarios tradicionales, lo que incrementa la superficie de ataque para las organizaciones.
IQSEC también destaca que el avance de tecnologías como las passkeys, la autenticación continua y los mecanismos para detectar deepfakes e identidades sintéticas marcarán la evolución de la identidad digital durante la segunda mitad de 2026. Estas tecnologías buscan reducir el impacto del phishing, fortalecer la verificación de usuarios y adaptar los controles de acceso al nivel de riesgo de cada operación.
Cinco tendencias para la segunda mitad de 2026
Como parte de su análisis, IQSEC identifica cinco tendencias que definirán la evolución de la identidad digital durante los próximos meses: el crecimiento de las identidades no humanas, la adopción acelerada de passkeys, la autorización continua basada en riesgo, el fortalecimiento de mecanismos contra deepfakes e identidades sintéticas y la consolidación de la identidad como uno de los pilares de las estrategias Zero Trust.
Para la compañía, las organizaciones que logren administrar de forma integral personas, aplicaciones, agentes de inteligencia artificial y credenciales de máquina estarán mejor preparadas para reducir su superficie de ataque y fortalecer su resiliencia conforme avancen sus iniciativas de automatización e inteligencia artificial.






